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martes, 3 de enero de 2012

Siempre busqué aquel por qué.

Caminaba por la calle;observando cada detalle con atención,intentando encontrar el por qué de cada cosa,cada sentimiento,cada sensación,cada respuesta,cada pregunta,...
Caminé por toda la ciudad...Observando como parejas discutían,como padres regañaban a sus hijos,adolescentes haciendo sus primeras travesuras,niños teniendo sus primeros amores,pequeños haciendo sus primeras amistades,sonrisas en familia,... Mas también me percaté de aquellas personas que deambulan por las calles en soledad,sin compañía de nadie,con aquella cara lúgubre y triste,enzarzados en mares de pensamientos,caras que expresan la añoranza de un ser querido,la angustia por alguna pérdida, el estrés por el trabajo y el cansancio de la rutina diaria.
Me di cuenta de que , las miradas de las personas son como un libro abierto,lleno de información para aquél que esté interesado y sea capaz de descifrarlas; aunque supongo que cada persona interpreta una mirada de mil maneras diferentes.
Me detuve unos instantes,tenía miedo. Tenía miedo de que se me planteara una pregunta y no encontrara respuesta alguna;tenía miedo de caer en el amor y hundirme entre un mar de dudas; tenía miedo de caer y carecer de fuerzas suficientes para levantarme; de no saber jamás el por qué de ciertas cosas que se me plantearon en los catorce años que llevo de vida.
Y pensé; ¿Qué hago aquí,parada? Así no conseguiré nada. Así pues,cogí fuerzas de donde no las había y caminé con la cabeza alta y sonriente. Estaba feliz porque había descubierto que si basaba mi vida en buscar el por qué de cada cosa,no podría dar respuestas a aquellas preguntas que se me plantearon y plantearán en un próximo futuro.
Caminaba sin miedo,decidida y demostrando a aquel que me miraba que estaba segura de mí; que había decidido dejarme llevar por cada momento,sin perder el control. Que había decidido experimentar la esencia del vivir.
Me paré frente a un escaparate y observando mi reflejo,una respuesta inmediata cubrió mi mente de manera repentina; ¡Eureca! ¿Cómo he estado tan ciega? ¿Recordáis aquella canción de Disnney que decía algo así de "Vive y sé feliz,que ningún problema te haga sufrir. Lo más fácil es saber vivir Hakuna Matata"?
¿De qué sirve preocuparnos del ayer si ya es pasado? ¿Y del futuro, si aún no llegó? VIVAMOS EL PRESENTE,VALOREMOS LA ESENCIA DEL VIVIR.

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